domingo, 8 de mayo de 2016

De lo platónico a lo terrenal

Fuente: http://jaimeburque.com/blog/

Las películas nos transportan, nos hacen viajar sin salir de nuestro hogar pudiendo con ellas conocer ciudades que jamás hemos visitado, o recordar aquellas que alguna vez fuimos. Un ejemplo de ello es “Antes de amanecer”, y sus secuelas “Antes de atardecer” y “Antes de Anochecer”. Respectivamente, en dichos films uno puede recorrer Viena, Paris y Grecia. Los escenarios son la excusa perfecta para contar una gran historia de amor que pasa de lo platónico a lo terrenal. También es interesante saber la historia real que esconde la saga. 





La analogía del nombre de la película, refiriéndose a instantes del día con los momentos de la vida de las personas, es justa y precisa.

Podemos ver la frescura e idealización de su juventud en Antes del Amanecer


La perdida de la idealización con la llegada de la adultez en Antes del Atardecer




Y por último cuando la convivencia y la realidad golpea la puerta a la madurez en Antes del Anochecer.



Es interesante ver como los personajes suman años pero conservan sus esencias. Son totalmente diferentes y se atraen. La famosa frase “los opuestos se atraen” es válida para esta ocasión, pero…

¿Qué pasa con las diferencias en la convivencia, cuándo lo distinto comienza a ser una carga? ¿La convivencia mata al amor? ¿Cuál es la clave para el amor?



¡Esperamos tus comentarios!

2 comentarios:

Nos interesa que compartas con nosotros tu opinión.